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Urbanismo y cambio climático en Sevilla

The Climate Project Spain

El pasado 18 de octubre tuvimos el honor de recibir en Sevilla el segundo evento de The Climate Project Spain, la rama española de la organización liderada por Al Gore.

En dicho evento tuvimos la oportunidad de mostrar a más de 200 personas de todo el mundo, como Sevilla es hoy una de las ciudades que más colabora en la lucha contra el calentamiento global, tanto desde la iniciativa pública, como desde la privada.

A continuación transcribo algunas notas de mi intervención en dicho evento.

 

EVENTO PROMOVIDO POR AL GORE

CAMBIO CLIMATICO, CONCIENCIA Y ACCIÓN

Sevilla, 18 de octubre de 2008

 

 

1.- Presentación

Es un motivo de satisfacción estar con ustedes en Sevilla, por segundo año consecutivo, para intercambiar ideas acerca de las aportaciones que las ciudades y los territorios pueden llevar a cabo en la lucha contra el cambio climático.

Me propongo compartir con ustedes, en primer lugar:

  1. Algunas reflexiones sobre el problema en general.
  2. La valiosísimo contribución que podemos hacer las ciudades del planeta al respecto
  3. El caso ejemplificador de Sevilla, como ciudad que, no sólo participa de la idea que nos ha dado cita hoy, sino que además considera que su ejemplo puede servir a otras ciudades a encontrar el camino.

 

 2.- Por un Pacto Mundial de Ciudades contra el Cambio Climático

Mientras que ciertas actividades económicas precisan espacios cada vez más amplios para su desarrollo y de este modo pierden todo carácter local, los hombres buscan espacios cada vez más pequeños en los que poder sentirse como en casa y en los que desarrollar un sentimiento de pertenencia. “Pensar globalmente, actuar localmente, este es el lema con el que Ralf Dahrendorf, Premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales en 2007, describe esta tesis.

Las ciudades son el modelo de organización territorial humana más antiguo y más constante que existe.

Me atrevo a decir que los estados cambian, pero las ciudades permanecen siempre.

Baste mirarnos a nosotros mismos para darnos cuenta de que Sevilla es una ciudad milenaria, mientras que sólo podemos hablar de España, como mucho, a partir del siglo XV.

Además, nuestro futuro común es urbano.

En 2008, por primera vez en la historia de la humanidad, más de la mitad de la población humana, 3.300 millones de personas, vivimos en zonas urbanas.

El Fondo de Población de las Naciones Unidas prevé que en 2030 la población urbana alcanzará la cifra de 5.000 millones, fruto de una enorme explosión urbana en los países en desarrollo. Esto quiere decir que muchos de los nuevos habitantes urbanos del planeta serán pobres.

Este hecho tiene implicaciones mundiales. Lo que ocurra durante los próximos años en las ciudades conformará las perspectivas de crecimiento económico mundial, las perspectivas de mitigación de la pobreza, de estabilización de la población, de sostenibilidad y, en última instancia, la capacidad de millones de personas para hacer efectivos sus derechos humanos.

Los estados cambian, las ciudades permanecen siempre. Por eso, ahora que una decena de países de la Unión europea considera que no es el momento de cumplir con los compromisos pactados.

Aparte del hecho de que considere que la lucha contra la crisis económica y la del cambio climático son compatibles, sino que, al contrario, no reducir las emisiones agravaría la primera. Es más hemos de plantearnos que la lucha contra el cambio climático es prioritaria, porque se trata de combatir un problema estructural, mientras que la crisis financiera es coyuntural.

Hoy nadie discute el papel de los municipios como grandes motores económicos, así como su capacidad de convertirse en los núcleos donde más fácilmente puede favorecerse la innovación política y social. Son la administración que mejor puede funcionar como unidad integradora de la compleja sociedad moderna.

La ciudad es la aglomeración básica humana. Como muy bien decía el gran filósofo Platón “estimo que la [ciudad] nace cuando descubrimos nuestra indigencia […] En tal caso, cuando un hombre se asocia con otro porque le necesita […] como hay necesidad de muchas cosas […] llegan a congregarse en una sola morada muchos hombre para asociarse y auxiliarse, ¿no daremos a este alojamiento el nombre de Polis?”

Hoy el principal problema al que debe hacer frente la Humanidad es el Cambio Climático y, por tanto, son también las ciudades la mejor vía para luchar contra el calentamiento global.

Por todo esto, se hace necesaria una Estrategia encaminada a conseguir un Pacto Mundial de Ciudades contra el Cambio Climático, que complemente y concrete los forros existentes a nivel internacional.

 

3.- Las ciudades y el cambio climático

Precisamente, esta explosión urbana confiere un enorme valor potencial a las ciudades para la sostenibilidad global a largo plazo. Nuestro desafío debe ser, entonces, identificar líneas de trabajo hacia la sostenibilidad urbana, y explotar eficientemente estas posibilidades.

En este contexto, soy de los que piensan que es necesario activar una nueva generación de políticas urbanas. Para ello es crucial que las ciudades cuenten con una estrategia de desarrollo local sostenible, esto es, con un “modelo sostenible de ciudad”, construido a partir de una escueta relación de “criterios básicos a favor de la sostenibilidad”, y sobre la base de amplios consensos institucionales y ciudadanos.

Esto, al final, significa gestionar aspectos como son, por ejemplo:

 

  • El consumo de recursos naturales, como el agua, el aire o el suelo, y la minimización de emisiones implicadas en el cambio global.
  • La redistribución de los recursos y servicios sobre el territorio y dentro de la ciudad.
  • La descentralización de servicios y equipamientos, con una adecuada jerarquización.
  • La creación de redes de servicios e información que contribuyan a reducir los desplazamientos
  • La apuesta por la movilidad sostenible
  • La apuesta por el ahorro y la eficiencia energética
  • Etc…

Implica trabajar en una serie de componentes críticos  – esenciales a mi juicio – para impulsar una estrategia sostenible de transformación urbana, entre los cuales destacaría los siguientes:

 

  • En primer lugar, atender la conservación, rehabilitación y recualificación de la ciudad existente, de la ciudad consolidada, frente a la imperiosa demanda de más suelo para urbanizar, que ha sido el rasgo más característico de las ciudades a lo largo del siglo XX. La magnitud de este desafío hace necesaria la acción coordinada de diversos instrumentos urbanísticos, jurídicos y financieros.
  • En segundo lugar, apostar de verdad por una movilidad sostenible, capaz de disociar la movilidad de sus efectos secundarios (congestión, accidentes y contaminación), optimizando las posibilidades específicas de cada modo de transporte, en especial del transporte público, fomentando la propulsión no contaminante y el uso de transportes más ecológicos, seguros y eficaces desde el punto de vista energético, y construyendo una red de nuevas infraestructuras para la sostenibilidad, la eficiencia energética y las energías renovables.
  • En tercer lugar, humanizar la ciudad, sus barrios y su centro histórico; el derecho a la sostenibilidad nos conduce hacia la recuperación de la escala humana de la ciudad al servicio del interés general y del ejercicio de derechos individuales y colectivos: Espacios públicos cuidados, peatonalización de viarios, plazas, pavimentos, entorno urbano accesible para discapacitados, juegos para niños, árboles, jardines, aparcamientos.
  • Y en cuarto lugar, mejorar los procesos e instalaciones de las empresas municipales.

 

4.- Sevilla: una ciudad sostenible

Dejo para el final una última reflexión: Sevilla es una ciudad comprometida con la lucha contra el cambio climático.

Sevilla está utilizando el planeamiento urbanístico y sus empresas municipales para construir un modelo sostenible de ciudad a medio y largo plazo.

Baste poner algunos ejemplos en áreas estratégicas:

a.     La mejor forma de contribuir a la mejora del medio ambiente es apostando por sistemas eficaces de gestión

 

  • Agenda Local 21
  • Sistema de indicadores de sostenibilidad
  • Implantación de Sistemas de gestión medioambiental en todas las empresas municipales.

b.     Comprometido a asumir completamente nuestra responsabilidad para proteger, preservar y garantizar un acceso equitativo a los bienes naturales comunes

 

  • Agencia Local de la Energía
  • Gestión Pública del Ciclo Integral del Agua
  • Más de 10 Ha de superficie arbolada en parques
  • Red de Vigilancia Atmosférica

c.      Consumo y formas de vida responsables

 

  • Gestión pública del ciclo integral de los residuos
  • Compromiso de compra sostenible
  • Obligatoriedad para toda edificación nueva de instalar energía solar y prohibición del uso del fuel-oil para calefacción, calentamiento de agua y cocinado.

d.     Apuesta por modelos de movilidad sostenibles

Este es probablemente uno de los aspectos en los que desde Sevilla somos conscientes de encontrarnos en la vanguardia mundial. De hecho, algunas de las líneas de trabajo que estamos impulsando en la ciudad de Sevilla, no sólo no son teóricas, sino las principales ocupaciones de los responsables del funcionamiento de la ciudad. Les pondré un ejemplo:

 

  • Todos sabemos que los atascos generan gran cantidad de tiempos improductivos para los ciudadanos, un enorme aumento en el consumo de combustibles y un incremento preocupante de la contaminación ambiental por la emisión de gases y por ruidos.
  • Sabemos que antes de proceder a la peatonalización del eje Puerta Jerez – Plaza Nueva, se emitían a la atmósfera veinte toneladas (20 Tn) de Monóxido de Carbono al día por parte de los vehículos a motor que transitaban por el Centro Histórico, y veintiocho microgramos por metro cúbico (28 mcgr x m3) de Dióxido de Azufre, causante del denominado “mal de la piedra”, frente a un estándar aconsejable de 5 mcgr x m3.
  • El tránsito rodado de la zona producía en horario diurno un total de setenta y dos decibelios (72 dcb) en relación a un límite aconsejado de cincuenta y cinco decibelios (55 dcb).
  • La peatonalización de este eje ha supuesto el establecimiento de un nuevo sistema de acceso intermodal al interior del Casco Antiguo, dando prioridad al transporte público, a las bicicletas, y al peatón. Con estas medidas no sólo hemos disminuido extraordinariamente las emisiones de gases contaminantes, sino que también hemos garantizado la accesibilidad, y creado un espacio menos hostil, más habitable y como tal, más atractivo para el ciudadano.

Red de carriles bici,

 

  • Más de 80 Km de carriles bici
  • Hemos pasado de 1,5 millones de desplazamientos a 14 millones

Metro_Centro y Metro

e.     Y, lo que es quizás más importante para el elemento central de esta charla coloquio, la planificación y el diseño urbanístico

Pues bien, el nuevo Plan General de Ordenación Urbanística de Sevilla supone dar un gran salto de calidad en la articulación funcional, territorial y medioambiental de la ciudad, a partir de cuatro criterios básicos:

 

  • Un reequilibrio entre naturaleza y ciudad
  • Redistribución de los recursos y servicios sobre el territorio
  • Puesta en valor de las oportunidades locales
  • La cohesión social como factor clave para la sostenibilidad del sistema urbano.

Para ello, el Plan General de Ordenación Urbanística, además de mejorar la ciudad consolidada, incorpora al proceso de urbanización 38 millones m2, el 27% de la superficie del término municipal.

 

  • 14 millones de metros cuadrados (el 37%) se destinan a zonas verdes, equipamientos y espacios públicos
  • En toda obra nueva deberá plantarse al menos un árbol por cada fracción de 20 metros edificables.
  • En toda obra nueva, deberá reponerse en la vía pública cinco veces el número de árboles que sea necesario talar.
  • 6 millones de metros cuadrados (16%) se reservan para la construcción de nuevos viarios e infraestructuras
  • y los 5 millones restantes (13%) se ocupan con la construcción de nuevas viviendas, de las cuales el 42% serán viviendas protegidas y de promoción pública.

Un modelo, por tanto, de baja densidad urbana y alto nivel de zonas verdes, porque en Sevilla entendemos la sostenibilidad y el medio ambiente urbano como elementos centrales de nuestra calidad de vida.

Todo esto hace de Sevilla en estos momentos una ciudad líder en cuanto a la sostenibilidad urbana, y un modelo a seguir por otras muchas grandes ciudades españolas.

 

5.- Y todo esto gracias a la política

Y esto no es casual, es gracias al impulso de los políticos de esta ciudad en general, pero muy en particular por haber podido contar durante alrededor de una década con un gobierno progresista.

Porque son las fuerzas políticas progresistas del planeta las que han impulsado, como muy bien define Anthony Giddens:

“desarrollo sostenible en lugar de crecimiento definitivo; una preferencia por la prevención antes que la restauración; igualar contaminación con ineficacia; y tratar la regulación medioambiental y el crecimiento económico como mutuamente beneficiosos.”

Por eso no quiero terminar mi intervención sin reivindicar el papel que la política tiene que desempeñar, sobre todo, en estos tiempos de incertidumbre y zozobra.

Por eso, si comenzaba mi intervención mencionando a un gran sabio griego, Platón, quiero concluirla con otro de los grandes pensadores de la humanidad, Aristóteles, en una cita de su obra “Ética a Nicómaco”:

“[De todos los saberes] parecería que ha de ser el más principal y arquitectónico y este es, evidentemente, la política […] Y puesto que la política se sirve de las demás ciencias qué se debe hacer y qué se debe evitar; el fin de ella incluirá los fines de las otras ciencias, de modo que constituirá el bien del hombre. Pues aunque sea el mismo el bien del individuo y el de la ciudad, es evidente que es mucho más grande y más perfecto alcanzar y salvaguardar el de la ciudad; porque procurar el bien de una persona es algo deseable, pero es más hermoso y divino conseguirlo para un pueblo y para una ciudad.”

 Muchas gracias.

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