Archivo mensual: junio 2009

La desgracia que no cesa

Inmigraxción

Ocho personas han sido encontradas muertas en las playas de Cádiz en las últimas horas. Parece incluso que el desastre humano ha podido ser mayor. Las mafias, probablemente, habrían llenado a rebosar la patera de “carne humana” para hacerse más ricos, como esos camiones atestados de ganado que vemos algunas veces en nuestras carreteras, aún a riesgo de que el cargamento no llegue a su destino .

Con la llegada del buen tiempo aparecen de nuevo en nuestras playas los cuerpos inmóviles de hombres y mujeres en busca de un futuro mejor para ellos y  sus hijos; seres humanos tiritando hasta la extenuación arropados con una manta por personal de salvamento, probablemente ya hartos de asistir a este fracaso de la humanidad; niños en la playa que no juegan con castillos de arena sino que reclaman con su mirada un poco de comida o bebida. Lo más desolador es la frialdad con la que la sociedad “civilizada“, entre la que me encuentro, contempla este drama.

Creo sinceramente en el papel necesario de la política en todos los ámbitos de la vida pero especialmente en la redención de la pobreza. Nuestro futuro no puede pasar por el levantamiento de muros y barreras, aunque los controles sean algunas veces inevitables, sino por dos ejes fundamentales:

– La cooperación al desarrollo económico, social y político en los países de origen de la población inmigrante. Nadie quiere vivir fuera de su tierra sino por necesidad. Los españoles, y especialmente los andaluces, somos un claro ejemplo de ello. Zapatero se está convirtiendo en un líder pionero en aplicar estas políticas. Sobran los ejemplos, como el último viaje al Africa subsahariana. el desarrollo de los países norteafricanos y subsaharianos es el único freno posible al movimiento de las personas. Lo demás es poner una cerca al mar.

– La lucha contra la delincuencia organizada y las redes de tráfico de personas, que como antiguos comerciantes de esclavos, juegan con los seres humanos como si de fichas de casino se trataran. La cooperación con Marruecos tiene un papel prioritario en este escenario.

Sirva este pequeño apunte para que no olvidemos nunca la obligación de luchar por un mundo mejor y esta batalla no tiene fronteras.

 Descansen en paz.

 

SEVILLA 2020

Ultramodernidad bajo el Partenón

vista_nuevo_Museo_Acropolis[1]El nuevo Museo de la Acrópolis se erige en gigantesca reivindicación de los ‘mármoles exiliados’ del British Museum – El edificio provoca pasiones e indignación por igual
El país. JACINTO ANTÓN (ENVIADO ESPECIAL) – Atenas – 20/06/2009
En su pequeño parterre de geranios rojos, coronada cuando sopla el aire por las hojas de un olivo y un laurel, Melina Mercouri sonríe. No es la de su estatua una sonrisa plácida, sino irónica, desafiante, un punto feroz, la sonrisa de una Atenea, la diosa armada vieja patrona de la ciudad. El retrato de la Mercouri no es muy bueno -¡y algún desaprensivo le ha roto la nariz!-, carece de aquel aliento a mito y tabaco que percibías cuando te acercaba su rostro (tenía la desconcertante costumbre de besar en los labios a los periodistas jóvenes), pero la mirada es la suya. Y hoy tiene motivos para sonreír: a sus espaldas, su gran sueño se ha materializado, y a lo bestia. En pleno barrio Makriyianni se alza el Nuevo Museo de la Acrópolis, ultramoderno, enorme, ampuloso y extravagante (alguien lo ha comparado con una nave espacial y no son pocos los que encuentran su diseño agresivo), que se inaugura hoy por todo lo alto en la capital griega.

Una planta entera exhibe copias de las piezas expoliadas hace ya 200 años. Los números del edificio son dignos de una gigantomaquia: 21.000 metros cuadrados (14.000 dedicados a exposición, es decir, 10 veces más que el viejo museo situado allá arriba junto al Partenón), 130 millones de euros, 4.000 objetos, 16.000 metros cuadrados de mármol y 4.390 de cristal usados en la construcción, una previsión de dos millones de visitantes al año, 10.000 al día, 1.000 por hora… Es difícil decir si esto es en lo que pensaba la actriz y ministra al lanzar la convocatoria del concurso internacional para el nuevo equipamiento en Atenas en 1989, cuando recalcó que ese nuevo museo serviría especialmente como expresión del deseo y la voluntad de los griegos de recobrar los polémicos mármoles exiliados, las piezas que el conde de Elgin se llevó de la Acrópolis hace 200 años y que se exhiben en el British Museum de Londres. “El museo es el símbolo de un país que respeta su pasado y lo honra”, ha declarado significativamente el ministro de Cultura griego Antonis Samaras.

El nuevo, apabullante edificio incluye todo un piso, el tercero, donde se exhibe en una magna galería la decoración del Partenón que se conserva -dispuesta tal y como estaba en el templo- y en la que se destaca con copias (que es como señalar acusadoramente con el dedo) lo que hay en el museo londinense. El visitante puede seguir, dando una vuelta de 360 grados como si girara alrededor del templo, las historias de las metopas y del friso, encajados sus fragmentos en paneles sujetos por columnas y en un muro, respectivamente. A la vez, mira hacia fuera y a través de las grandes cristaleras ve la Acrópolis. Muy hermoso. Cuando uno piensa en el viejo y cochambroso museo en la Acrópolis…

El nuevo museo, al nivel de los grandes de Europa, se esgrime como el argumento definitivo para el retorno de los mármoles. Ante este impresionante y moderno contenedor es inevitable preguntarse qué excusa hay ya para mantener separado, cercenado, un conjunto como el de la decoración del Partenón (sin olvidar a la pobre cariátide solitaria del Erecteion, lejos, en Londres, de sus pétreas hermanas). Son muchos en la propia Gran Bretaña, donde ya Lord Byron insultaba a Elgin por el asunto, los que, a la vista del museo, apremian a la devolución inmediata de los 75 metros de friso, 15 metopas y 17 estatuas de los pedimentos que se exhiben en la Duveen Gallery del British. Es como si la mitad de la Mona Lisa se exhibiera fuera del Louvre, se ha sugerido. Pero el nuevo museo, obra del neoyorquino de origen suizo Bernard Tschumi, es mucho más que un instrumento para la recuperación de los mármoles de Elgin y su planteamiento museográfico, que recorre a través de piezas magníficas la historia antigua de la Acrópolis y sus laderas, convierte la visita en una gran experiencia. Una de las grandes aportaciones científicas del museo -aparte de permitir la exhibición de objetos notables que se encontraban en almacenes por falta de espacio- es devolver su historicidad a la peña sagrada de Atenas que a menudo se ha tratado de presentar como congelada en una única época, la del siglo V antes de Cristo y el programa (re) constructivo de Pericles y Fidias, el artista que fue su Miguel Ángel o su Speer según la perspectiva (no olvidemos que el Partenón es la expresión de un imperio, el ateniense, despótico y depredador en su política exterior).

En el nuevo centro se exhiben objetos que subrayan que la Acrópolis fue ocupada también en los períodos micénico y arcaico (bellísimas las sonrientes, felices korai) y cómo antes del Partenón hubo un pre-Partenón, y de qué manera sufrió el santuario a manos de los persas.

Entre los atractivos del museo, la visión de restos de la Atenas de los siglos IV al VII de nuestra era excavados durante las obras de construcción y sobre las que el visitante literalmente pasea, la gran galería de escultura arcaica, donde te encuentras las figuras en un bosque de columnas, o la rampa de entrada que hace subida recordando el acceso a la Acrópolis. Aparte de los relieves del friso y las metopas del Partenón, hay piezas tan extraordinarias como la Niké calzándose la sandalia, las cariátides del Erecteion, dispuestas en un espacio que transpira grandiosidad, el Moshophoros (“el que carga el ternero”), las esculturas de los pedimentos de los antiguos templos de la Acrópolis o los enigmáticos ojos votivos del santuario de Asclepios, por no hablar del impresionante y rotundo culo del Kritios Boy, que parece estar pidiendo un poema de Cavafis.

El impacto visual del edificio es enorme hasta el punto de que ha cambiado la fisonomía de toda una parte de Atenas. Desde los edificios altos se aprecia a lo lejos como una gran masa geométrica insertada cual excrecencia junto al pie de la peña de la Acrópolis, en el lado sur, frente al teatro de Dionisios. De noche el efecto es aún más fuerte, pues su iluminación distrae del maravilloso skyline de la montaña sagrada.

El edificio en sí, rodeado en parte de jardines donde ya medran los flacos gatos atenienses, es monumental (o un mamotreto, según los gustos). Su construcción ha supuesto la demolición de numerosas casas y una gran controversia urbana.

En fin, la construcción en Atenas arrastra polémica desde que acusaron a Fidias de quedarse oro de la gran estatua de la diosa Atenea en el Partenón y a Pericles de gastarse una fortuna en la Acrópolis como si fuera su puta -lo dice Plutarco-. Hasta fin de año el museo, para el que se recomienda un tiempo de visita de tres horas, tiene un precio simbólico de entrada de 1 euro y a partir de 2010, de 5 euros.

ETA NO

¡¡¡MANQUEPIERDA!!!

llanto verde

Por ellos, por los más pequeños, por nuestros hijos;  ahora más que nunca, Viva el Betis Manque Pierda.  Son momentos duros, de incertidumbre y tristeza pero los que ya tenemos unos años, hemos tenido la suerte, y lo digo así, la suerte, de vivir estos trances que nos han servido para superarnos y ser mejores. El Betis es como la vida misma, un proceso de altos y bajos, un proceso de sufrir y disfrutar, pero la esperanza por alcanzar la felicidad ha de alumbrar nuestros corazones.

 Ahora, es cuando los beticos tenemos que entonar más fuerte que nunca el grito con el que siempre nos hemos enfrentado a las innumerables penurias de nuestra centenaria historia y ser capaces de decirles a los más pequeños que torres más altas han caído, que el Betis ha estado en la cima y en la sima y que nadie nos puede arrancar nuestro sentimiento, ya lo único que nos queda.

 Viva er Beti manque pierda, un grito de inconformismo y superación, un grito humilde para los que son humildes pero que no se dejan pisar, un grito que representa todo lo bueno de una afición que nunca permitió que le arrebatasen su Betis y que no permitirá que lo haga nadie.

El paro baja en Mayo

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El paro ha descendido en España por primera vez en los últimos 14 meses. Concretamente, 24.741 españoles menos se encuentran hoy en las listas del paro. Un dato especialmente significativo es el acusado descenso del desempleo durante el mes de Mayo en el sector de la construcción (algunos han criticado hasta la extenuación el Plan 8.000), lo que supone que los ajustes necesarios en el mercado laboral derivados de la crisis empiezan a apaciguarse.

Se trata de un dato alentador, aunque por supuesto es necesario tener cautelas y esperar la evolución del desempleo en los próximos meses antes de atrevernos a predecir el fin de la crisis.

Sí parece lógico pensar que estamos ante un punto de inflexión, aunque por supuesto los profetas del desastre seguirán alimentando el pesimismo nacional con el único objetivo de ganar las próximas elecciones europeas y cuestionar la legitimidad democrática del Gobierno Zapatero.

Me gustaría para terminar hacer una reflexión de caracter ideológico. Como dice uno de los lemas de la campaña recien temiada, No pueden ser aquellos que nos metieron en la crisis, los que nos saquen de ella. El tiempo pone a cada uno en su sitio y demuestra que las recetas socialdemócratas de gasto social e intervención pública son las únicas válidas para mejorar la sociedad en la que vivimos.

Se puede por tanto, crear empleo sin recortar los derechos de los trabajadores. Esta lección no se nos puede olvidar.