29 de Octubre

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Ya en casa de nuevo después de un día intenso. He visto a un pueblo harto de ser silenciado y perseguido por algunos fundamentalistas, un pueblo sereno, alegre e ilusionado con poder manifestarse en las calles y en las urnas. Todo ello recogido en un grito.. VOTAREM !!! . También he visto a algunos con los que jamás compartiré ideología pero que hoy coincidimos en defender algo que los socialistas consideramos nuestra, la Constitución Española. He visto a un “molt honorable” Paco Frutos, Comunista, dar una lección magistral de por qué una persona de izquierda nunca puede ser nacionalista ni independentista, es una contradicción absoluta con la solidaridad y el internacionalismo de las clases populares y obreras. Hoy he visto a Borrell hacer política poética y de nuevo llegar hasta el último rincón de la sensibilidad de todos los que le escuchábamos, le he visto blandir las banderas de Europa, España y Catalunya. Y también he vivido con mucha emoción cuando he entrado junto a Borrell y Miquel Iceta en un restaurante lleno de catalanes/as verlos en pie aplaudiendo a mis compañeros. Ahora más que nunca necesitamos Democracia en Cataluña para desenmarañar el lío en el que nos han metido los independentista. Por ello ahora lo que Cataluña necesita es la ‘Solución Iceta’.

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Derecho a decidir en Catalunya

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http://www.eldiario.es/tribunaabierta/Derecho-decidir-Catalunya_6_702089789.html

Los independentistas catalanes acuñaron la ingeniosa idea del “derecho a decidir” como un eufemismo del derecho de autodeterminación, una terminología mucho más dura por la relación histórica con movimientos independentistas violentos y que alejaría a muchos sectores no independentistas a los que necesitaban para perpetra el mayor jaque a la democracia española.

En concreto fue Artur Mas en 2007 en aquella “Casa Grande del Catalanismo” cuando incluyó el “derecho a decidir de los catalanes” , algo que olvidó inmediatamente para reclamar un nuevo pacto fiscal similar al País Vasco. Su fracaso personal en este y en otros temas le hizo iniciar posteriormente un camino hacia al abismo en el que nos encontramos en estos momentos.

La evidencia de ese fracaso se visualizó en la indigna claudicación ante la CUP no presentándose como President ante el Parlament de Catalunya, plegándose a todas sus exigencias. Ellos han sido la verdadera intelligentsia del Procés.

Todo ha ido a peor desde entonces, la elección de una persona irrelevante, Puigdemont, melifluo pero fundamentalista en la idea principal de los cuperos, la insumisión y la independencia. El perfecto títere para una organización determinista.

La CUP ha sido la verdadera vencedora de esta situación, su estado gozoso por haber logrado una Catalunya en desorden y ruptura social, la marcha de los “malévolos capitalistas” con sus empresas fuera de Catalunya es su ideal revolucionario.

Todo muy dionisiaco, desenfreno pasional, efervescencia irreverente y desordenada en la exaltación de las pasiones para superar todos los límites, en esto han estado y seguirán estando la CUP.

Cierto es que esta provocación permanente supo tocar la fibra más sensible de la derecha española, el autoritarismo, logrando exponer al mundo el conflicto de manera difícilmente defendible tras el 1-O.

Ahora es probable que muchos catalanes hayan visto la verdadera cara del “derecho a decidir” que simplemente era una declaración unilateral de independencia por encima de todo, ilegal e imposible.

Es por ello que la única salida legal fuese la aprobación de un precepto constitucional, el art. 155. de nuestra Constitución. Los socialistas siempre hemos defendido que dicha aplicación fuera lo más rápida y eficaz posible.

Con un único objetivo, la restitución de la legalidad en Catalunya. Porque no hay nada más de izquierda que la justicia y la legalidad, que es la que nos iguala. Restituyendo la legalidad a través de una elecciones dentro del marco constitucional y con todas las garantías. Trabajando también por una aplicación gradual, con mesura y evitando la intervención de los medios públicos de comunicación por los partidos políticos. Quién no puede lo menos, no puede lo más.

El PSOE y el PSC han luchado de forma denodada y hasta el último segundo para que hubiese una convocatoria electoral, preferentemente convocada por Puigdemont dentro de la legalidad, ahí nos hubiésemos encontrado todos.

Pero Puigdemont dijo que no convocó las elecciones porque no se daban las garantías suficientes. Hoy han sido convocadas para el próximo 21 de diciembre, antes de lo esperado para sorpresa de muchos, no de todos.

Hace bien el Gobierno en convocarlas en tiempo y forma, pues el riesgo en esa estrategia enloquecida de los independentistas, hubiese sido que tras la DUI, el todavía President hubiese convocado unas elecciones constituyentes bajo el marco de sus leyes ilegales y anuladas, de nuevo otro 1-O.

Ahí tiene todo el pueblo de Catalunya su verdadero “derecho a decidir”. Aquellos que se han sentido acosados, a los que los secesionistas han violentado todos sus derechos democráticos tendrán la oportunidad de manifestar su impotencia a través de una papeleta.

Ahí tienen los independentistas y los Comunes el “derecho a decidir”. Ahora están obligados a repetir aquellos ‘mantras’ que contra las urnas y la democracia no se puede ir. La diferencia es que ahora se hará sin desorden y legalmente, y por tanto quizá ya no sea tan deseable.

Es por lo que, quizá, algunos dirigentes de Esquerra dicen que no hay que participar y otros que sí o la CUP que por seguir fiel a su mundo dionisiaco o en su otra acepción, seguidores de BACO, ahora proponen que corra el vino y las paellas en vez de la democracia con urnas, censos y papeletas.

 

Bueno pues molt be, muy bien…

Triste carta de un empresario holandés.

http://www.expansion.com/opinion/2017/10/06/59d7672ee2704e625e8b4587.html

IDECLARACIÓN POR EL DESARROLLO DE LAS INFRAESTRUCTURAS LOGÍSTICAS, EL CRECIMIENTO Y EL EMPLEO DE ANDALUCÍA.

imageHoy se ha firmado por los agentes sociales andaluces (empresarios y sindicatos) y por la Junta de Andalucía un acuerdo por la Logística, los puertos y el desarrollo de las infraestructuras, con la presencia de la Presidenta de Andalucía.

PREAMBULO

Andalucía necesita superar una crisis económica que ha tenido profundas consecuencias sobre el empleo, las empresas y, sobre todo, a las personas. La crisis ha mostrado, con toda su crudeza, muchas de las debilidades de nuestro modelo productivo.

Su situación periférica respecto a los principales centros económicos de la Unión Europea, ha condicionado también su alta tasa de desempleo.

La recuperación de los niveles de empleo y actividad empresarial, sólo será posible si se abordan las estrategias de desarrollo económico y social, desde bases más sólidas.

Este proceso ha de llevarse a cabo, especialmente, a través del diálogo social, con la participación y corresponsabilidad de los agentes económicos y sociales más representativos y del conjunto de la sociedad en los objetivos de desarrollo económico de Andalucía.

Desde el reconocimiento de los nuevos retos a los que nos enfrentamos, en una economía crecientemente globalizada, debemos identificar cuales son las palancas fundamentales que permitan avanzar en una nueva etapa de desarrollo económico y social de Andalucía.

Incrementar la eficiencia y la productividad de nuestros factores productivos, han de ser los motores de nuestra economía para generar más valor añadido y empleo.

La eficiente conexión entre la producción y los mercados a nivel global se ha convertido en un elemento esencial para asegurar la competitividad de una economía moderna. En este sentido, las infraestructuras logísticas son un factor decisivo del coste final de un producto y, consecuentemente, del nivel de competitividad de una empresa en los mercados internacionales.

Andalucía tiene una oportunidad estratégica para conseguir ganar peso en la economía internacional. El comercio internacional se duplica cada quince años y crece el doble que la generación de riqueza y empleo. El transporte marítimo es la espina dorsal del comercio internacional y motor fundamental de la globalización. Alrededor del ochenta por ciento del comercio internacional se mueve por vía marítima.

Andalucía tiene una posición geoestratégica que debe saber aprovechar, al ser nodo de paso de la principal ruta del comercio mundial.

Andalucía se ubica sobre las rutas que conectan Asia con Europa a través del Canal de Suez y el Mediterráneo, así como en las rutas que conectan América con Europa, y que se potenciarán a medio plazo con las nuevas capacidades que se generarán con la ampliación del Canal de Panamá. Asimismo, Andalucía se sitúa en una localización privilegiada en relación con los flujos de mercancías entre Europa y el Norte de África que, de acuerdo con las previsiones de la UE, se incrementarán en un cincuenta por ciento en los próximos diez años.

Por tanto, consideramos que la posición geoestratégica de Andalucía con respecto a las rutas marítimas que concentran el mayor volumen de transporte de mercancías del mundo, nos sitúa en una posición central para insertarnos en la economía mundial y propiciar un nuevo ciclo expansivo de inversión, crecimiento y empleo.

Este es un factor de primer orden que ha de ser aprovechado dentro de las estrategias de especialización inteligente de la Comunidad Autónoma, para aumentar la integración internacional del tejido empresarial andaluz.

También es una gran oportunidad para España, cuyo modelo de globalización, especializado en el comercio con la Unión Europea, y por carretera, está agotado en el nuevo contexto mundial. Los costes logísticos en algunas ramas industriales llegan a ser superiores a los de la mano de obra del producto. Además, los países emergentes están situados alrededor de la ruta “Round The World” y en ellos se va a concentrar el mayor dinamismo en los próximos veinte años. Con estas zonas más dinámicas del planeta el principal medio de transporte es el marítimo. Así pues, las infraestructuras logísticas de Andalucía son también esenciales para el resto de la economía española.

Todo ello sitúa a los puertos y la logística como un instrumento estratégico en el desarrollo económico de Andalucía y España. Un instrumento clave para la reorientación de nuestro modelo productivo hacia pautas más sostenibles. Así está recogido en la Agenda por el Empleo de Andalucía y en la Estrategia de Especialización Inteligente de Andalucía (RISS3), a desarrollar en el horizonte del año 2020.

Andalucía cuenta con una potente red de puertos en la que se incluyen, los puertos de interés general del Estado agrupados en torno a 7 Autoridades Portuarias (Almería, Bahía de Algeciras, Bahía de Cádiz, Huelva, Málaga, Motril y Sevilla).

También dispone de una oferta de infraestructuras logísticas, la Red Logística de Andalucía, articuladas en torno a los nodos logísticos portuarios y los nodos logísticos del interior: Bahía Algeciras, Córdoba, Málaga y Sevilla en funcionamiento, Antequera y Nijar declaradas de Interés Autonómico y Aletas en Cádiz, Huelva, Jaén y Motril, en planificación, que es necesario completar con las necesarias instalaciones de transbordo intermodal terrestre.

Andalucía dispone de una adecuada red viaria de alta capacidad que da respuesta a las necesidades de transporte de mercancías por carretera, sin perjuicio de que aún hay que culminar sus interconexiones logísticas.

El déficit más importante que condiciona las oportunidades de crecimiento económico y empleo es la integración en la red transeuropea ferroviaria de mercancías. En concreto, la principal barrera para aprovechar las oportunidades descritas es su incorporación a los corredores ferroviarios, fundamentalmente al denominado Corredor Atlántico y al Corredor Mediterráneo, que convergen en Antequera y en el puerto de Algeciras, lo cual ha de entenderse como la prioridad esencial para el desarrollo económico de Andalucía.

DECLARACIÓN

Los firmantes de esta declaración consideramos la oportunidad de trabajar en común, cada uno en el ámbito de nuestras responsabilidades, para impulsar el desarrollo de las infraestructuras y la logística de Andalucía, y contribuir al crecimiento económico y la generación de empleo.

Declaramos:

1. La necesidad de reorientar el modelo productivo de Andalucía, apostando por la industria, el tamaño del tejido empresarial y un empleo de calidad.

2. La necesidad de orientar la política económica hacia el empleo como primera prioridad. La estrategia de impulsar el desarrollo de los nodos logísticos y las infraestructuras en Andalucía es una excelente oportunidad para impulsar la inversión pública y privada y la generación de empleo, así como para la cualificación de los recursos humanos. En este sentido, las actividades industriales tienen que desempeñar un papel estratégico en la economía andaluza y ser el soporte de la internacionalización de nuestra economía, del crecimiento económico y del empleo.

3. La oportunidad de desarrollar y optimizar la red de infraestructuras permitiendo vertebrar el papel de los puertos en el desarrollo económico de Andalucía. Todo con el objetivo de solventar el principal problema de la economía andaluza: el desempleo.

4. Que los puertos de Andalucía tienen que jugar un papel clave en el sistema productivo y logístico de la región, así como para la internacionalización de las empresas, siendo la conexión de estos puertos con las redes transeuropeas de transporte, el factor decisivo para llegar en el futuro a un aprovechamiento óptimo del potencial económico de Andalucía.

5. Que los puertos y su entorno tienen que transformarse en elementos aglutinadores de una base industrial fuerte, capaz de generar crecimiento y empleo. Es primordial para el desarrollo económico de Andalucía contar con un sistema portuario-logístico-industrial en Andalucía, en el que cada puerto debe tener una estrategia de especialización, conectada con las peculiaridades de su entorno y relacionada con el sistema productivo local y regional.

6. La necesidad de continuar el desarrollo de una Red de Áreas Logísticas de Andalucía, en sus principales áreas urbanas y nodos de comunicaciones, que aporten a las empresas andaluzas el soporte necesario para desarrollar sus estrategias de internacionalización.

7. Y consolidar una red intermodal de gran capacidad y de primer nivel, formada por los puertos comerciales, la red de autovía y autopistas y los ejes ferroviarios que formarán parte de las redes transeuropeas. En este sentido, la interconexión del sistema portuario con el conjunto de redes transeuropeas de transporte tiene especial importancia, en particular el desarrollo por parte de la Administración General del Estado, de la red ferroviaria transeuropea que contempla el eje Mediterráneo (Huelva-Sevilla-Antequera-Granada-Almería-Levante-Frontera Francesa), así como la conexión de Huelva con la Ruta de la Plata y el eje Central (Algeciras-Antequera-Córdoba-Linares-Madrid-Frontera Francesa). Ambos ejes interconectan en Antequera. Y de especial prioridad la culminación de la conexión ferroviaria Algeciras-Bobadilla.

Los firmantes de esta Declaración consideramos que las infraestructuras logísticas, además de suponer un elemento clave para la cohesión social y territorial de Andalucía y España, deben ser la llave para su renacimiento industrial y con ello solventar el principal problema que tiene la economía andaluza, el desempleo.

Los firmantes reclamamos al Gobierno de España y a la Comisión Europea financiación suficiente para hacer realidad estos proyectos. Y nos comprometemos en sumar al conjunto de instituciones andaluzas para realizar los esfuerzos necesarios para posicionar a Andalucía en un nuevo escenario de crecimiento económico y empleo. Todo ello, en el marco del diálogo y el consenso social.image

Granada, la vía 199

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http://m.eldiario.es/tribunaabierta/Granada-via_6_512758732.html

 

Granada, la vía 199

Pablo, Granada era la solución.

Un gobierno acorralado por la corrupción, presidido por alguien que no supo parar y que, incluso, ha participado en ellos como responsable político máximo.

Un gobierno desprovisto de cualquier gesto y de la intención de realizar cambios profundos de regeneración política.

Un gobierno que tanto daño ha hecho a los más débiles, con políticas ultraliberales que han recortado donde más duele: en la educación, en la salud, en el derecho a la vivienda…

Un Gobierno que hace “pellas” como bien dijo Pablo, o como argumenta Rivera “que como mínimo debería ganarse el sueldo que le pagamos todos los españoles”.

Y un gobierno que, por salud democrática y política, debió irse y dar paso a la unión de todas las fuerzas del cambio, dispuestas a trabajar sobre la base de un programa que piense en “los de abajo”, en las clases medias trabajadoras y en los emprendedores, y dispuestas a ganar en democracia, en transparencia y en decencia política.

¿Te suena?

Dicen que es imposible, pero no lo es. Ha pasado en Granada, donde un acuerdo transversal de PSOE, Ciudadanos, Podemos e IU ha mandado al Partido Popular a los bancos de la oposición.

Allí, en la ciudad nazarí, Podemos (en concreto su plataforma electoral para las municipales) e IU han demostrado que son capaces de anteponer los intereses generales por encima de los particulares. Los mismos que han sido incapaces de llevarlo a cabo en España, teniendo nuestro país circunstancias más graves y urgentes.

¿Por qué no pudo pasar en el gobierno de España?

¿Por qué en Granada sí y en el resto de España no?

¿Tienes alguna explicación?

Igual sí, pero lo que han observado millones de españoles y de españolas es que este país ha perdiendo, de momento, la oportunidad histórica de mandar a Mariano Rajoy y al Partido Popular fuera del Gobierno. Y ha sido así por la obsesión patológica e histórica del Komintern Comunista liderado por Pablo, Garzón y Anguita contra el PSOE.

Importa más el “sorpasso” que el PP y Rajoy continúen castigando a los españoles/as más débiles por simple y puro cálculo electoral.

Habrá una segunda oportunidad, espero que con la hegemonía del PSOE. Único partido que es capaz de concitar y plantear soluciones a los tres problemas básicos de España : La devolución y defensa de derechos sociales, la indiscutible unidad de España y una agenda profunda de reformas democráticas y de transparencia.

Pablo, Granada es el ejemplo.

A mis amigos catalanes independentistas

ANTONIO ARROYO 8 DIC 2014 – El País

Querido/a Amigo/a

Quiero compartir contigo mi preocupación creciente por la evolución que está experimentando eso que damos en llamar “proceso soberanista o independentista” de Cataluña. Aunque el problema de fondo es de carácter nacionalista, lo sé, no te voy a hablar de teorías sobre el nacionalismo. Hay muchas y para todos los gustos y colores. Nada tengo que añadir. No me interesa el nacionalismo de ningún tipo. Salvo para combatirlo en lo que tiene de excluyente, de negación de la alteridad, la diversidad y la pluralidad constitutiva de cualquier Estado y, más aún, de uno como el nuestro. Nada más tengo que añadir. Salvo una duda: ¿qué es lo que te impide, querido amigo catalán, hablar tu idioma propio, disfrutar de tu cultura, mantener tus tradiciones, vivir, en definitiva, libremente todo aquello que forma parte de tu “nación cultural?”. Me gustaría saber qué es lo que te lo impide, en concreto, para combatirlo. Pues quiero que tú, al igual yo, puedas hablar tu propio idioma, disfrutar de tu cultura, mantener tus tradiciones, vivir libremente, en fin, tu “nación cultural”, la más pequeña y la más grande.

¿Realmente crees que la independencia, sea esta lo que quiera ser hoy en día, en este mundo nuestro tan imbricado, como Estado miembro que somos de una instancia supranacional a la que hay que potenciar políticamente, la Unión Europea, e insertos en una globalización que no conoce fronteras ni respeta supuestas “soberanías”, realmente crees que la independencia de Cataluña, decía, te puede convertir en algo diferente de lo que eres ya como individuo, titular de derechos civiles, sociales y políticos, en un Estado democrático de derecho como lo es el español? ¿Acaso el hipotético Estado independiente catalán al que aspiras no va a ser también un Estado democrático de derecho que reconoce derechos civiles, sociales y políticos muy similares a los que ya tienes y disfrutas por ser ciudadano español? De no ser así, por favor, te ruego que me concretes dónde van a estar las diferencias esenciales. A mí me cuesta verlas.

Lo que se os niega, tanto por parte del Govern de la Generalitat, como por parte del Gobierno de España, es Hacer Política
Sé que no te va a gustar, pero tengo que decírtelo. En un Estado democrático de derecho no tiene ningún sentido apelar a la democracia para ignorar el derecho. Es una pura contradicción, porque es precisamente el derecho, con la Constitución a la cabeza, el que garantiza que la democracia sea real. Ignorar o despreciar la Constitución, o pretender saltarse alegremente lo que dispone, a través de interpretaciones de la misma manifiestamente erróneas e interesadas, constituye, antes que nada, un atentado contra la democracia. No podemos perder la perspectiva. Defender la Constitución, en definitiva, también significa defender la autonomía de Cataluña, y de los demás territorios de España, los derechos y libertades de los ciudadanos, etcétera. Ignorar el derecho, o despreciarlo, o forzarlo, es un acto de fuerza, de violencia, si se quiere llamar así. Y ya sabemos a qué conduce el ejercicio arbitrario de la fuerza: a más fuerza.

No cabe referéndum independentista en nuestra Constitución, querido amigo catalán. No cabe. Sencillamente porque nuestro Estado, al igual, por cierto, que todos los Estados de nuestro entorno, por muy territorialmente descentralizados que estén, se fundamenta sobre el principio de unidad del mismo; porque, en definitiva, la cuestión de la independencia es una cuestión de soberanía que solo el soberano puede responder. Y el soberano, como sabes, en nuestro Estado, como en cualquier Estado democrático de derecho de nuestra órbita política, solo lo es el pueblo del Estado global, el pueblo español, en nuestro caso. No somos nada originales a este respecto.

El referéndum consultivo que prevé nuestra Constitución, a mi juicio, solo lo puede ser sobre una cuestión que la Constitución misma no resuelve, que deja abierta. Una cuestión que es tan importante que el presidente del Gobierno y el Congreso de los Diputados deciden llamar a todo el pueblo, a todo el cuerpo electoral, para que se pronuncie sobre la misma. Después, conocida ya la voluntad del pueblo, los representantes de este tomarán la decisión oportuna, que, en buena lógica, será seguir lo aprobado mayoritariamente en esa consulta referendaria. Ese es el referéndum que acoge nuestra Constitución.

Pero si aceptamos por un momento la posibilidad de que ese referéndum, de acuerdo con la Constitución, se pueda celebrar solo entre el cuerpo electoral de una parte del Estado (el cuerpo electoral de Cataluña, en este caso), inmediatamente después tendríamos que hacernos esta pregunta: ¿qué sentido tendría convocar un referéndum solo en Cataluña para decidir sobre una cuestión, la independencia de Cataluña, que para llevarse a efecto exigiría previa reforma agravada de la Constitución, lo que, en todo caso, obligaría a celebrar un referéndum entre todos los españoles? Evidentemente, ninguno. Ese referéndum en Cataluña sobre la independencia de Cataluña, de celebrarse, solo provocaría confusión, primero, y frustración, después. Confusión porque generaría la falsa ilusión entre los convocados de que ellos (o sus representantes) tienen capacidad de decisión, cuando, en realidad, esta corresponde, en último término, al pueblo español. Y frustración porque, precisamente por lo anterior, las altas expectativas e ilusiones generadas por la convocatoria y celebración del referéndum no se verían satisfechas, en el caso de que, como es previsible, el pueblo español, al final de todo el proceso de reforma constitucional, negase en referéndum lo decidido por el cuerpo electoral catalán en referéndum.

El soberano en España es el pueblo del Estado global; no somos originales
Y entonces, ¿no hay salida?, te preguntarás. Por supuesto que la hay. Siempre la hay en un Estado democrático de derecho. Pero esa salida, como bien comprenderás, no puede pasar por una declaración unilateral de independencia tras unas elecciones supuestamente plebiscitarias (sea esto lo que sea, que no me queda claro). Porque eso sería un acto de fuerza que, para desgracia de todos, seguramente provocaría otros actos de fuerza, al tiempo que un desgarro muy doloroso en el seno de una sociedad que hasta el momento ha convivido armónica y pacíficamente, pero que podría dejar de hacerlo a partir de ese hachazo tajante.

¿Qué se puede hacer, entonces? Pues lo de siempre en democracia: llegar a acuerdos sobre lo posible, buscando consensos. ¡Hacer política! Y es eso, amiga/o catalán, lo que se os está negando. Tanto por parte del Gobierno de la Generalitat, como por parte del Gobierno de España, y los partidos políticos que apoyan a uno y otro. Hacer política, sí; es decir, identificar problemas reales y concretos que afectan a la ciudadanía o al país y tratar de ofrecerles soluciones realistas e igualmente concretas. Justo lo contrario de lo que se viene haciendo en nuestro país en los últimos tiempos en este terreno, en el que unos crean problemas donde no existían, y otros se niegan a buscar soluciones a problemas realmente existentes. Y ahí andamos, entre los que se arrojan burdamente a la cabeza el “sí a la independencia” y el “aguantar y no hacer nada”.

Pero en democracia, como decía, hay salidas, y está en nuestras manos encontrarlas, exigiendo a unos y a otros que, en vez de arroparse en sus banderas, se pongan manos a la obra para elaborar propuestas satisfactorias para todos. Hacer política de Estado para facilitar la pacífica convivencia entre todos los ciudadanos y la prosperidad del país; no política de partido, aunque sea a costa de dicha convivencia y prosperidad. Esa es su obligación. Lo demás, el peligroso y oscuro reino de la demagogia y el populismo, que vuelve una y otra vez para socavar los cimientos de nuestra delicada democracia. No lo permitamos.

Un esperanzado abrazo.

Antonio Arroyo Gil es profesor de Derecho Constitucional de la UAM y miembro de Líneas Rojas

HOSPITAL MACARENA Y LAS TRES CAMAS…

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EL  Hospital Virgen Macarena es uno de los hospitales de referencia en Andalucía, dando servicios sanitarios y de formación a miles de personas. No en vano es conocido por Hospital Universitario, puesto que desde allí se han formado como médicos miles de ciudadanos/as desde hace décadasEl HVM es un centro construido a finales de los años 60 con unos criterios funcionales acordes con la práctica clínica de aquel entonces, muy diferente a la práctica clínica que actualmente se desarrolla en nuestro sistema sanitario y en el resto de los servicios sanitarios público de Europa.

El HVM tiene un total de 354 habitaciones para hospitalización convencional. De este total, 159 habitaciones pueden ser de uso triple. Y decimos, tanto el gobierno como el grupo municipal, de “uso triple” porque aun pudiendo existir tres camas no quiere decir, ni mucho menos, que estén ocupadas permanentemente por tres personas hospitalizadas.

El HVM ha reducido en un 12 % sus habitaciones de uso triple en el último año. En linea con esto se encuentra el compromiso de los profesionales del sistema público con la calidad asistencial que , entre otras, incluye la adecuación de las estancias a los estándares establecidos para cada grupo de patologías atendidas, en este sentido las unidades de gestión clínica trabajan en las distintas áreas de conocimiento para reducir los días de estancias del paciente en el hospital.

Por todo ello, ayer aprobamos en el Parlamneto de Andalucí por unanímidad de todos los grupos políticos, poner en marcha un plan para eliminar de manera paulatina las habitaciones de uso triple.

Sin duda, todo sería más rápido y fácil sin las restricciones presupuestarias que el Gobierno de la Nación  somete a la sanidad pública en general y a Andalucía en particular. En concreto para este presupuesto del 2015 han sido 4000 millones de euros menos que el Gobierno de Nación ha enviado a Andalucía.