Días atrás se celebró el “Día Internacional contra la Violencia de Género”, lo que debiera significar simplemente un mero recordatorio, un día más en la lucha diaria contra una de las grandes lacras que avergüenza a nuestra sociedad.
Se hablará mucho del tema en tertulias y medios de comunicación, pero yo quiero dejar este texto, como un mensaje en una botella, para que todos los días del calendario sean ya, desde hoy, días contra la violencia de género.
No sólo suscribo el magnífico lema de la campaña del Ministerio de Igualdad “De todas las mujeres que hay en vida ninguna será menos que yo”, sino que además quiero aprovechar para dejar un recuerdo y un reconocimiento a todas las mujeres que en mi vida han significado algo: mi madre, mi mujer, mis hermanas, mis amigas y compañeras… porque gracias a ellas hoy soy quién soy.
Quiero dejaros con estos maravillosos versos del recientemente fallecido Mario Benedetti que tan bien expresan lo necesario que es hoy en día que nuestro mundo sea realmente igualitario y que reconozcamos que el nuestro es un mundo donde la conviviencia entre lo masculino y lo femenino, no sólo es justo, sino que además es lo que nos enriquece.
Si Dios fuera mujer
¿Y si Dios fuera mujer?
pregunta Juan sin inmutarse,
vaya, vaya si Dios fuera mujer
es posible que agnósticos y ateos
no dijéramos no con la cabeza
y dijéramos sí con las entrañas.Tal vez nos acercáramos a su divina desnudez
para besar sus pies no de bronce,
su pubis no de piedra,
sus pechos no de mármol,
sus labios no de yeso.Si Dios fuera mujer la abrazaríamos
para arrancarla de su lontananza
y no habría que jurar
hasta que la muerte nos separe
ya que sería inmortal por antonomasia
y en vez de transmitirnos SIDA o pánico
nos contagiaría su inmortalidad.Si Dios fuera mujer no se instalaría
lejana en el reino de los cielos,
sino que nos aguardaría en el zaguán del infierno,
con sus brazos no cerrados,
su rosa no de plástico
y su amor no de ángeles.Ay Dios mío, Dios mío
si hasta siempre y desde siempre
fueras una mujer
qué lindo escándalo sería,
qué venturosa, espléndida, imposible,
prodigiosa blasfemia.


